Valeria Cortés y la proeza de bajar a la fosa de Atacama: “Cuando a las mujeres nos va bien, la felicidad se comparte entre todas”

WLXLDGZMEFDGVG3SFHKB25YEHY aff08Equipo de mujeres que descendieron en la primera etapa de la expedición.
Matías Pizarro

La geofísica chilena es la primera científica en la historia en sumergirse a uno de los lugares más hondos del océano, hasta 7.680 metros de profundidad. Más allá del hito, ella destaca a sus compañeras de equipo

Por: Ana María Sanhueza

Muy buen jueves, queridos lectores:

En medio de todas las noticias que a diario ocurren en Chile que, como sabemos, no son pocas, quiero detenerme en una en especial. Me gustó mucho no solo por la relevancia científica que significa que la geofísica chilena Valeria Cortés fuera parte de la expedición conjunta entre nuestro país y China, que descendió a la fosa oceánica de Atacama, en el sumergible Fendouzhe, hasta 7.680 metros de profundidad del Pacífico sudoriental. También me gustó porque, cuando mi compañera Maolis Castro le preguntó qué significa para ella ser la primera mujer en la historia en realizar esta proeza, fue muy generosa al responder:

“La relevancia de que yo haya sido la primera mujer la descubrí después de haberlo sido. Originalmente no lo pensé, solo quería ir a hacer ciencia y estaba pensando principalmente en eso. Pero, una vez que salí, me di cuenta de que hay una felicidad que se comparte entre las mujeres cuando nos va bien, y que nos inspiramos entre nosotras. En el barco había un equipo de mujeres, yo no era la única. Y eso es una de las razones por las que yo estaba allí”, dijo a EL PAÍS la investigadora del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO), con base en la Universidad de Concepción.

Valeria fue la primera en descender a uno de los lugares más hondos del océano, pero, como ella misma lo destaca, luego lo hicieron sus compañeras científicas: la geóloga chilena Paola Peña, que trabaja en el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), la primera funcionaria pública en conseguir este hito. También bajaron las chinas Mengran Du, co-jefa científica de JCATE, la científica Yan Zhang y la piloto Yuqing Deng, quienes parte de la etapa inicial de la expedición que concluyó hace unos días. Y, en la última fase, que arrancó el 9 de febrero y terminará a principios de marzo, participará una investigadora danesa.

Imagino, y me alegro, que cuando termine la expedición, todas estas científicas celebren el importante trabajo que hacen, cada una en su especialidad. En el caso de Valeria Cortés, quien nos dijo que la fosa de Atacama “es como un cielo estrellado dentro del mar”, su investigación es clave para conectar la sismología de la fosa con el riesgo de grandes terremotos en Chile (¿qué más clave que eso en este país donde abundan los temblores?). Una labor que ella la explica así: “Puede compararse con hacer ecografías gigantes de la Tierra. Eso permite ver estructuras geológicas bajo el suelo marino, incluso más profundo de lo que existe en el océano. Nuestro objetivo es estudiar el ciclo sísmico, lo que es consecuencia del choque de dos placas a lo largo de Chile”.

Fuente: EL PAÍS