LOS 5 RESIDUOS QUE MÁS SE EXTRAEN DEL RÍO BOGOTÁ... LO QUE SE PODRÍA HACER CON EL ÚLTIMO ES SORPRENDENTE

- Más de 700 toneladas de residuos, un peso equivalente, en promedio, a 117 elefantes adultos, fueron retirados el año pasado.
Bogotá, 11 de mayo de 2026. En su compromiso con el río Bogotá, y teniendo en cuenta que este es uno de los pilares fundamentales de generación de energía para la región oriental del país, año tras año, Enel Colombia realiza labores de limpieza de este afluente. Pero ¿Qué tipo de residuos logran llegar hasta esta fuente hídrica, contaminando sus aguas y perjudicando a la comunidad? Más allá de desechos no aprovechables, empaques plásticos y otros, sorprende la cantidad de elementos curiosos, algunos de gran tamaño, que son muestra de que aún hay falta de conciencia sobre la importancia del cuidado del río. Esto es lo que la Compañía encontró:
En el puesto número uno del podio, se posicionan las llantas, la cantidad es tan amplia, que solo con lo extraído 2025 en una zona del río, se podrían acoplar casi 200 automóviles. Las motos no se quedan atrás, en el segundo lugar de elementos extraños, se confirma el hallazgo de cascos de protección… ¿y qué tal si mejor se utilizan para salvaguardar a los motociclistas? Acercándose al puesto tres, no cabe duda de que cientos de personas “fallaron el gol” y los balones fueron a parar al río, estas pelotas podrían haber sido el motor de la educación física y el juego en múltiples colegios de la ciudad.
En el top 4 de elementos extraños extraídos del afluente, se encontraron colchones y muebles, como sofás y sillones; por último, en quinto lugar, pero no menos sorprendente, electrodomésticos como neveras y lavadoras, entre otros. Con la cantidad y tipo de elementos encontrados, se habría conseguido lo necesario para dotar un hotel con todas las comodidades.
Cabe destacar que, con una inversión de alrededor de 1.000 millones de pesos, en 2025, la compañía retiró más de 700 toneladas de residuos del Río Bogotá, el equivalente, en promedio, a 117 elefantes, mediante jornadas de limpieza con equipos especializados, evitando que estos materiales, que se hacen inservibles al arrojarlos al río, continúen su recorrido por el afluente afectando la calidad del agua y los ecosistemas acuáticos.
La vida sigue brotando alrededor del río, el compromiso es de todos
Gracias a estas actividades de limpieza y recuperación del río realizadas por la Compañía, los monitoreos ambientales que realiza la compañía evidencian avances en la recuperación del ecosistema. En octubre de 2025, por ejemplo, se registraron más de 1.520 individuos de 57 especies de aves en el embalse de Muña, una señal de presencia de la fauna silvestre y de la mejora en las condiciones del entorno donde esta habita.
Se destaca la presencia de especies endémicas, propias del territorio, identificadas cerca de las centrales de generación de la cadena del Río Bogotá, entre las que destacan diferentes tipos de anfibios como la Rana de lluvia de Renjifo Prismatis renjiforum, las ranas sabaneras Dendropsophus molitor y Rheobates palmatus; adicionalmente, lagartos como el Anolis tolimensis, y el Anolis Tequendama; y plantas como la Passiflora longipes y la Ageratina ampla.
Clic aquí para ver la cartilla de especies endémicas
Estos resultados reflejan un esfuerzo continuo por proteger este cuerpo de agua clave para el abastecimiento y la biodiversidad de la región. No obstante, la recuperación del río también depende de las acciones cotidianas. Por ello, Enel Colombia invita a la comunidad y a las industrias a seguir tres simples pasos, para generar conciencia y pedagogía:
- Tener claro que el río no es un basurero, todo lo que se arroja en él, impacta directamente la calidad del agua y el paisaje poniendo en riesgo la biodiversidad local, generando malos olores, e incomodidad para las personas que habitan cerca de él.
- Consultar y orientarse sobre qué se debe hacer con cada tipo de residuo. En muchos casos hay puntos de posconsumo, oportunidades de reciclaje, o según el tamaño, debe hacerse una llamada a la empresa de aseo y seguir sus instrucciones.
Nunca arrojar residuos peligrosos y sustancias químicas en este afluente, porque cuando se cuida el río, no solo se protege el ecosistema, también se garantiza el futuro.
Fuente: ENEL