Breve historia del dia internacional de la Madre Tierra

Por: Camilo Peraza - Director Sistema Integrado de Gestión Ambiental

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En el año 2009 la Asamblea de las Naciones Unidas (ONU), creó mediante Resolución 63/278 el Día Internacional de la Madre Tierra, y designó el 22 de abril como fecha para su celebración. Esto con el propósito de crear conciencia en la población y alcanzar un equilibrio entre las necesidades Económicas, Sociales y Ambientales de las generaciones presentes y futuras, reafirmando así el concepto de Desarrollo Sostenible. La Resolución, reconoce que la expresión: Madre Tierra; se refiere al Planeta Tierra, que existe una interdependencia entre los seres humanos, las demás especies y el planeta, y que la celebración ya se realizaba anualmente en muchos países del mundo, en esa misma fecha.

La celebración inicial se remonta hacia 1970, y es resultado de la actividad conservacionista generada desde finales del Siglo XIX, cuando se crean las bases para la declaración de los primeros Parques Nacionales Naturales del Mundo y otras áreas de conservación. La actividad aumentó progresivamente durante la primera mitad del Siglo XX, y tuvo un reimpulso fuerte tras la publicación, en 1962, del libro: “La Primavera Silenciosa” de Rachel Carson. El cual advertía sobre los peligros de la contaminación por pesticidas en el medio ambiente, especialmente en las poblaciones de aves.

Para la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales, esta es una fecha importante, ya que el compromiso y la responsabilidad ambiental están en su Proyecto Educativo Institucional –PEI–, desde sus inicios, y en su Misión se ha declarado la importancia de la formación integral para el Desarrollo Sostenible de todos los estudiantes de los programas que se ofrecen, tanto a nivel de pregrado, como de posgrado, formación que sin duda alguna hacen parte del compromiso institucional con la Educación de Calidad.

Como parte del compromiso ambiental la Universidad declaró su Política Ambiental en el año 2000 por primera vez, convirtiéndose así en la primera universidad en Colombia en hacerlo. Este año (2021), dicha política fue actualizada incorporando un compromiso explicito con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la sostenibilidad de su campus en todos los aspectos, y la importancia de permear las tres funciones sustantivas (formación, investigación y extensión) generando impacto y recordación en toda la comunidad universitaria.

La institución, actualmente, está realizando cuantiosas inversiones en el área de embellecimiento paisajístico (jardinería), renovación de tecnologías en el tratamiento de agua residual, y mejoramientos en el manejo de residuos sólidos. También estaremos participando desde diferentes instancias (unidades) en varios eventos para celebrar este día tan especial, y en la medida que las circunstancias lo permitan (protocolos de bioseguridad), realizaremos actividades ambientales con grupos focales de estudiantes.

En este sentido, Jared Diamond en su libro “Colapso” (2005) menciona que la educación es un proceso en el cual intervienen dos tipos de participantes: los profesores que en principio imparten conocimiento, y los estudiantes, que igualmente en principio asimilan el conocimiento. Sin embargo, la realidad del mundo natural nos muestra que la adquisición del conocimiento que permite la sobrevivencia del individuo, su núcleo familiar, e incluso su grupo poblacional de residencia, es un camino de doble vía y doble rol, ya que el estudiante puede enseñar a su profesor y ambos participantes pueden jugar independiente o simultáneamente los dos roles al tener que resolver los desafíos diarios que impone la naturaleza, en su dinámica constante de flujos de materia y energía a través de todo el planeta.

Si bien, esto último puede llegar a sonar un poco confuso, es cuando miramos al mundo natural en toda su complejidad, que nos damos cuenta que como seres humanos vivimos en socioecosistemas, compartimos el planeta con muchas otras especies, y que cada uno de nosotros somos profesor y estudiante al mismo tiempo. En muchas ocasiones la profesora es la madre tierra, y el estudiante, no muy aventajado, somos nosotros, la especie humana. Por lo tanto, el cuidado y mantenimiento de los flujos de materia y energía, la conservación de las otras especies, de los ecosistemas, y de nosotros mismos es corresponsabilidad de todos.

Fuente: Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales –U.D.C.A–