Biodiversidad en jaque: el reto global que redefine el desarrollo empresarial

Por: Ángela María Gómez
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 BiodiversidadJaque 976b7Foto: https://fundacionserenadelmar.org/galeria/integracion-ambiental/

En un planeta donde más del 75% de los ecosistemas terrestres han sido transformados por la acción humana y cerca de un millón de especies están en riesgo de extinción, según la IPBES, la biodiversidad dejó de ser un tema ambiental para convertirse en un desafío estructural del desarrollo económico y social.

Hoy, la pregunta no es si actuar, sino cómo hacerlo con impacto real.

En este contexto, realizamos una entrevista a la Directora de la Fundación Serena del Mar con el objeto de conocer  un caso relevante en Colombia sobre cómo integrar biodiversidad, territorio y desarrollo desde una lógica estratégica.

Su directora, Isabel Matiu, quien recientemente aceptó una entrevista en el podcast Planeta Sostenible, ha insistido en un punto clave: la biodiversidad no es un accesorio del desarrollo, es su base. Esta visión rompe con los enfoques tradicionales donde la naturaleza suele tratarse como un elemento a compensar y no como el eje que estructura las decisiones.

El trabajo en territorio lo confirma: ecosistemas como manglares, sistemas lagunares y bosques no solo tienen valor ambiental, sino que sostienen economías locales, seguridad alimentaria y cohesión social.

Los retos: una crisis que exige nuevas reglas

De acuerdo con el World Economic Forum, más del 50% del PIB mundial depende de la naturaleza, lo que convierte la pérdida de biodiversidad en un riesgo económico sistémico.

Desde la experiencia territorial, los retos más relevantes se concentran en cuatro frentes:

  • Desarticulación de actores: esfuerzos aislados sin una visión compartida.
  • Corto plazo en la toma de decisiones: priorización de resultados inmediatos sobre sostenibilidad.
  • Falta de apropiación social: comunidades que no participan activamente en la conservación.
  • Subvaloración de la biodiversidad: entendida como costo y no como inversión estratégica.

Resultados: evidencia de que sí es posible

A pesar del contexto global adverso, los resultados en territorio muestran que la integración entre biodiversidad y desarrollo no solo es viable, sino necesaria.

Desde la Fundación Serena del Mar se han impulsado acciones con impactos medibles:

  • Restauración de ecosistemas clave como cuerpos de agua y zonas de manglar.
  • Procesos de ciencia ciudadana que conectan a las comunidades con su entorno.
  • Formación de más de 1.300 personas en conservación y apropiación del territorio.
  • Siembra de más de 62.000 especies nativas, fortaleciendo la resiliencia ecológica.

Estos avances evidencian un cambio de enfoque: la biodiversidad deja de ser un tema técnico para convertirse en un proceso cultural, social y económico.

Conclusiones:

El gran aprendizaje es que la biodiversidad no se protege desde el discurso, sino desde la implementación.

La experiencia de la Fundación Serena del Mar demuestra que integrar naturaleza, comunidad y desarrollo no solo mejora los territorios, sino que redefine la manera en que se construye valor.

En un mundo donde la naturaleza está bajo presión, los modelos que logren esta integración no serán la excepción.
Serán el nuevo estándar.

Fuente: PACTO GLOBAL RED COLOMBIA