TRANSPORTADORA DE GAS INTERNACIONAL SA ESP

Energía con Propósito: Debida Diligencia y Derechos Humanos en Acción

2.2.  ODS de la Práctica:

ODS 16: Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles.

Subcategoría: Derechos Humanos y Empresa

2.3. Meta(s) del ODS a la cual aporta su buena práctica:

16.5 Reducir considerablemente la corrupción y el soborno en todas sus formas

16.6 Crear a todos los niveles instituciones eficaces y transparentes que rindan cuentas

16.7 Garantizar la adopción en todos los niveles de decisiones inclusivas, participativas y representativas que respondan a las necesidades

16.10 Garantizar el acceso público a la información y proteger las libertades fundamentales, de conformidad con las leyes nacionales y los acuerdos internacionales

2.4. Objetivo/s de la práctica:

En TGI asumimos la profunda responsabilidad que implica operar en el sector energético. Por ello, pusimos en marcha el Modelo de Debida Diligencia en DDHH, que integra de forma sistemática y transparente la gestión de impactos sociales en todas nuestras actividades.

Reconocemos que la industria del gas ha generado desplazamientos forzados, contaminación y vulneraciones a los derechos de pueblos indígenas, especialmente donde el Estado es débil. La ausencia de protocolos claros de debida diligencia agrava riesgos de abusos laborales, explotación y daños ambientales, al no priorizar la detección ni mitigación de efectos sobre los grupos vulnerables.

Nuestro Modelo aborda estas brechas mediante un ciclo continuo de identificación, evaluación, seguimiento y remediación de riesgos. Esta estructura fortalece la gobernanza interna de TGI, promoviendo la rendición de cuentas en todos los niveles (Meta16.6). Además, incorpora mesas de diálogo comunitario para asegurar la participación inclusiva en la toma de decisiones (Meta16.7). La publicación de informes y canales de comunicación facilitan el control social y el acceso a la información (Meta16.10), mientras que la estandarización y trazabilidad de procesos reducen oportunidades de corrupción y soborno (Meta16.5).

Nuestro Modelo mitiga los principales desafíos del sector e impulsa el cumplimiento de múltiples metas del ODS 16.

2.5. Iniciativa implementada:

El compromiso de TGI con los Derechos Humanos va más allá del cumplimiento: es una apuesta por la transformación del sector gasífero.

A través de su Modelo de Debida Diligencia en Derechos Humanos, TGI implementa un proceso continuo que identifica, previene, mitiga y repara los impactos sociales y ambientales derivados de su operación. Este modelo se basa en estándares internacionales y mecanismos internos de gobernanza, fortaleciendo la rendición de cuentas y la participación inclusiva, y contribuyendo de forma directa al ODS 16: Paz, justicia e instituciones sólidas.

¿Cómo funciona?

El modelo se estructura en seis etapas clave:

1.        Compromiso público con los DDHH.

2.        Identificación y evaluación de riesgos e impactos.

3.        Integración de hallazgos y adopción de medidas para prevenir o mitigar impactos.

4.        Seguimiento a la eficacia de dichas medidas.

5.        Comunicación transparente sobre las acciones tomadas.

6.        Mecanismos de reclamación y reparación efectiva.

La industria del gas enfrenta retos como el riesgo de desplazamientos forzados, contaminación o vulneración de los derechos de comunidades étnicas, especialmente en contextos de baja gobernanza. Ante esto, TGI ha institucionalizado un modelo que previene abusos laborales y daños ambientales, a través de medidas proactivas, procesos trazables y acciones concretas.

Este enfoque no solo reduce la opacidad y los riesgos de corrupción o soborno, sino que promueve una cultura de responsabilidad corporativa sólida.

Con esta implementación, TGI integra y fortalece sus procesos internos, posicionando los derechos humanos como un eje estratégico que garantiza una operación coherente con los principios de justicia social, participación ciudadana y transparencia.

El Modelo no solo responde a los desafíos del sector: los anticipa y los transforma en oportunidades para operar con integridad.

2.6. Gestión y Calidad:

El Modelo de Debida Diligencia en DDHH permite identificar, prevenir, mitigar y remediar los impactos negativos que puedan derivarse de nuestras actividades. A través de evaluaciones de riesgos y planes de acción específicos, trabajamos para garantizar que nuestras decisiones sean inclusivas, participativas y representativas, respondiendo así a las necesidades de nuestros grupos de interés.

Una de las etapas más efectivas e importantes del Modelo de Debida Diligencia en DDHH es la identificación y evaluación de impactos en DDHH, la cual hacemos cada 3 años para gestionar adecuadamente los DDHH en nuestras operaciones:

IDENTIFICACIÓN Y EVALUACIÓN DE IMPACTOS EN DDHH

Su objetivo, es garantizar una efectiva gestión de los impactos que puedan ser adversos para las comunidades, acordes con su naturaleza y magnitud. 

Así hemos avanzado:

1.       Identificación de asuntos destacados en DDHH

2.       Análisis de contexto de municipios priorizados

3.       Entrevistas y grupos focales con más de 250 titulares de derechos y Grupo de Interés en 8 municipios del área de influencia de TGI.

4.       Análisis, identificación y evaluación de impactos en DDHH en 4 áreas de impacto: Comunidades, Relaciones comerciales, Prácticas laborales y Cadena de suministro.

5.       Talleres con áreas internas de TGI.​

6.       ​Diseño de Planes de Acción para impactos identificados en DDHH.

7.       Homologación de impactos en DDHH en matriz de riesgos de TGI: Esta es una de las actividades que más destacamos de este proceso, ya que una vez analizados y valorados los impactos en DDHH de acuerdo con la metodología establecida por los PRNU, procedimos a realizar la homologación de riesgos que incluyó cambios en la metodología de valoración de riesgos estratégicos de TGI, la cual aplica para todo tipo de riesgo y para todos los procesos y proyectos de la empresa. Así pues, se revisaron y propusieron ajustes para integrar un criterio de impacto con enfoque de DDHH que permitiera ubicar y leer los impactos identificados en la matriz de riesgos de TGI. Por lo tanto, y siguiendo lo establecido por el procedimiento de gestión de riesgos de TGI, se calculó el nivel de riesgo inherente a partir de la valoración y probabilidad inherente de derechos humanos por impacto; y el nivel de riesgo residual a partir de la valoración y probabilidad con controles por impacto en DDHH. 

Para realizar este ejercicio se diseñó una Matriz de Valoración Residual de Impactos en DDHH (Homologada) que cuenta con los siguientes elementos: 

         I.            Riesgo/impacto en DDHH

       II.            Valoración en DDHH

     III.            Valoración inherente en DDHH por impacto (homologación)

    IV.            Probabilidad inherente en DDHH por Impacto

      V.            Nivel de riesgo inherente

    VI.            Valoración con controles por impacto en DDHH

   VII.            Probabilidad con controles

 VIII.            Criterio “Personas”

     IX.            Nivel de Riesgo Residual

Incorporar los riesgos en DDHH identificados de la perspectiva de titulares de derecho dentro de la matriz de riesgos estratégicos genera valor al permitir evaluar peligros “a las personas” y no solo “al negocio”, garantizando así medidas proactivas de prevención y mitigación antes de que los impactos se materialicen.

2.7.  Innovación:

Este ejercicio es un valor agregado para que la empresa pueda visualizar e integrar los riesgos e impactos en DDHH identificados desde la perspectiva de titulares de derechos y complementar su visión estratégica en materia de DDHH, esto mediante el diálogo entre el riesgo estratégico que ya se tenía (desde la visión de la empresa) y el riesgo para los titulares de derechos, fortaleciendo así nuestra gestión en la materia. 

Esta práctica es innovadora porque transforma la matriz de riesgos estratégicos, tradicionalmente centrada en amenazas al negocio, en una herramienta capaz de evaluar riesgos a las personas, alineándose con los Principios Rectores de la ONU y los estándares ISO 31000. Al priorizar impactos sobre los titulares de derecho, introduce un enfoque de “riesgos a personas” que supera el modelo convencional de evaluación. Esta aproximación novedosa facilita la integración temprana de medidas de prevención y remediación, fortaleciendo la gobernanza responsable y la transparencia corporativa. Su replicabilidad radica en adaptar matrices de riesgo existentes incorporando dimensiones específicas de derechos humanos y la participación directa de los grupos afectados, lo que permite escalarla en cualquier organización.

2.8.  Impacto del Proyecto:

La incorporación de riesgos de derechos humanos en la matriz estratégica fortalece la gestión corporativa al reducir costos legales y operativos mediante la detección temprana de posibles conflictos, mejorar la reputación y el acceso a financiamiento responsable, y optimizar la asignación de recursos al priorizar impactos sociales junto a los financieros. Para la sociedad, esta práctica protege a comunidades y grupos vulnerables al anticipar y mitigar daños ambientales y desplazamientos, fomenta la participación inclusiva mediante consultas directas y aumenta la transparencia a través de informes y canales de comunicación abiertos.

Además, al alinearse con las metas del ODS 16—como instituciones responsables (16.6), toma de decisiones participativas (16.7), acceso a la información (16.10) y reducción de la corrupción (16.5)—se establecieron indicadores claros como los que mencionan a continuación:

Número de informes publicados, consultas realizadas y tiempo de respuesta a reclamaciones) que evidencian avances concretos y replicables en cualquier organización

Contribución al ODS 16 y sus Metas

Meta ODS 16

Mecanismo de Aporte

Indicadores de Resultados

16.6

Reportes periódicos que refuerzan la gobernanza interna.

100% de informes de resultados en DDHH publicados al año (Reporte de Sostenibilidad 2024, pág. 100)

16.7

Consultas y mesas de diálogo con comunidades para la priorización de riesgos.

250 participantes en la recolección de información primaria mediante entrevistas, grupos focales y encuestas realizadas fueron con titulares de derechos (líderes y lideresas comunitarias, comunidades étnicas, trabajadores directos e indirectos, autoridades locales, clientes, organismos de socorro y empresas de servicios públicos.

De otro lado, atendimos 461 espacios de conversación y consulta con la comunidad ya sea para desarrollar procesos de socialización de obras e intervenciones como para sensibilizar sobre aspectos de la operación de TGI y atender las solicitudes de las comunidades.

16.10

Canales abiertos de comunicación y publicación de indicadores de remediación.

Gestionamos 90 PQRS en 2024, logrando un 88% de efectividad en las respuestas, mejorando en 20 puntos porcentuales frente a 2023. El tiempo promedio de respuesta se redujo a 10 días.

Logramos reducir la cantidad de horas de bloqueos comunitarios que afectaron la operación en aproximadamente 67 horas con respecto al año 2022.

16.5

Protocolos de denuncia interna/externa y trazabilidad documental que limitan la corrupción.

Capacitaciones permanentes sobre la prevención del acoso, alcanzando una participación del 98% de nuestra planta activa, y con campanas anuales que promueven el conocimiento de nuestros protocolos y canales de denuncia.

En 2024 no se presentaron casos de corrupción en nuestra organización ni sanciones por prácticas anticompetitivas.

La integración de riesgos en DDHH dentro de la matriz estratégica demuestra ser un catalizador para la creación de valor compartido: fortalece la resiliencia y reputación empresarial, genera impactos positivos y sostenibles en las comunidades, y acelera el cumplimiento de las metas clave del ODS 16.

2.9. Sostenibilidad en el tiempo: 

Integrar los riesgos en derechos humanos, identificados junto a los titulares de derecho, dentro de la matriz de riesgos estratégicos representa para TGI una práctica innovadora y sostenible. Esta integración permite anticipar y mitigar impactos sociales y reputacionales, alineando la gestión corporativa con estándares internacionales como los Principios Rectores de la ONU y las directrices de la OCDE. Al priorizar los impactos sobre las personas, se fortalece la gobernanza y rendición de cuentas, mejorando la toma de decisiones y promoviendo la confianza de nuestras partes interesadas.

Desde nuestra perspectiva empresarial, esta práctica contribuye a la sostenibilidad al reducir costos legales y operativos mediante la detección temprana de posibles conflictos, mejorar la reputación y el acceso a financiamiento responsable, y optimizar la asignación de recursos al priorizar impactos sociales junto a los financieros. Para la sociedad, protege a comunidades y grupos vulnerables al anticipar y mitigar daños ambientales y desplazamientos, fomenta la participación inclusiva mediante consultas directas y aumenta la transparencia a través de informes y canales de comunicación abiertos.

Esta integración no solo mejora la resiliencia y reputación empresarial, sino que también genera impactos positivos y sostenibles en las comunidades, acelerando el cumplimiento de las metas clave del ODS 16.

2.10. Alianzas:

La práctica de incorporar los riesgos en derechos humanos identificados junto a los titulares de derecho dentro de la matriz de riesgos estratégicos de TGI ha permitido promover activamente la generación de alianzas y el trabajo en equipo con diversas entidades y grupos de interés. Al involucrar a comunidades, autoridades locales, organizaciones de la sociedad civil, colaboradores, proveedores, clientes y otros actores clave en la identificación y gestión de riesgos, se fomenta un enfoque colaborativo que fortalece la confianza mutua y la legitimidad de las acciones empresariales. 

Este proceso participativo no solo ha mejorado la calidad de la información recopilada, sino que también ha facilitado la co-creación de soluciones más efectivas y sostenibles. Además, el integrar las perspectivas de los distintos stakeholders, la empresa puede anticipar y mitigar impactos negativos, alineándose con los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos de la ONU y contribuyendo al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente el ODS 16, que promueve sociedades pacíficas, justas e inclusivas.