BANCO DE BOGOTÁ

Tarjeta débito Amazonía

2.2.  ODS de la Práctica:

ODS 13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos (tomando nota de los acuerdos adoptados en el foro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático)

2.3. Meta(s) del ODS a la cual aporta su buena práctica:

1 Fin de la pobreza - Meta 1.2: Reducir al menos a la mitad la proporción de personas que

viven en la pobreza en todas sus dimensiones.

2 hambre cero - Meta 2.4: Asegurar sistemas de producción alimentaria sostenibles y prácticas agrícolas resilientes y Meta 2.3: Duplicar la productividad agrícola y los ingresos de los pequeños productores de alimentos, en particular de mujeres, pueblos indígenas, agricultores familiares, pastores y pescadores.

5 Igualdad de género- Meta 5.a: Garantizar el acceso de las mujeres a recursos económicos.

8 – Trabajo decente y crecimiento económico-Meta 8.5: Lograr empleo pleno y productivo, y trabajo decente para todas las personas.

13 Acción por el clima- Meta 13.1: Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima

14 Vida submarina- Meta 14.2: Gestionar y proteger sosteniblemente los ecosistemas marinos y costeros para evitar impactos adversos significativos.

15 Vida de ecosistemas terrestres-Meta 15.2: Promover la gestión sostenible de los bosques y la reforestación.

17 Alianzas para lograr los objetivos - Meta 17.17: Fomentar alianzas eficaces entre el sector público, privado y la sociedad civil.

2.4. Objetivo/s de la práctica:

El objetivo principal de la Tarjeta Débito Amazonia es canalizar los recursos de clientes que

apoyan proyectos en materia de sostenibilidad hacia la restauración ambiental y el desarrollo social en territorios vulnerables de Colombia, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En particular, busca contribuir al ODS 13 (Acción por el clima), ODS 15 (Vida de ecosistemas terrestres) y ODS 1 (Fin de la pobreza) entre otros, mediante la siembra de árboles nativos y mangles en la Amazonia y el Caribe, con participación activa de comunidades indígenas y de pescadores.

Esta innovadora solución financiera permite que cada transacción de los clientes financie

directamente acciones de restauración ecológica, generando empleo digno, fortaleciendo el arraigo cultural y mejorando la seguridad alimentaria en zonas con alta vulnerabilidad.

Además, promueve la corresponsabilidad ambiental entre clientes y entidades financieras,

demostrando que el sistema bancario puede ser un agente de cambio positivo.

2.5. Iniciativa implementada:

La Tarjeta Débito Amazonia es la primera tarjeta verde del país, un innovador producto

financiero creado en 2020 para conectar a los clientes con la restauración ambiental y el

bienestar social. A través de cada transacción realizada con esta tarjeta, se financia la siembra y el cuidado de árboles nativos y mangles en ecosistemas estratégicos de la Amazonia y el Caribe colombiano, de la mano de comunidades indígenas y pescadores locales.

Con una inversión superior a los 3 mil millones de pesos, este proyecto ha permitido sembrar más de 143 mil árboles gracias al trabajo articulado de un equipo de 20 personas del Banco y la Fundación Saving the Amazon, junto a 162 familias. Este esfuerzo no solo contribuye a mitigar el cambio climático, sino que genera ingresos dignos, mejora la seguridad alimentaria y fortalece el arraigo cultural en territorios donde el 45% de la población tiene necesidades básicas insatisfechas.

La Tarjeta Débito Amazonia representa una solución tangible de finanzas sostenibles, demostrando que un producto bancario puede generar impacto ambiental positivo y desarrollo social. Es una herramienta que empodera a los clientes para ser parte activa del

cambio hacia un futuro más justo y sostenible.

2.6. Gestión y Calidad:

La Tarjeta Débito Amazonia nace como respuesta a los desafíos ambientales y sociales en territorios estratégicos como la Amazonia y el Caribe colombiano. Estas regiones enfrentan problemáticas estructurales como pobreza, exclusión histórica, pérdida acelerada de biodiversidad y alta vulnerabilidad frente al cambio climático. Para atender esta realidad, de diseñó un modelo innovador que convierte cada transacción en una inversión directa en la restauración de ecosistemas y en el fortalecimiento de medios de vida locales. Por cada compra, se debita automáticamente un 1% adicional al cliente, y por cada dos árboles

sembrados por ellos, el banco dona uno adicional.

La iniciativa cuenta con objetivos claros, alineados con los ODS 1 (Fin de la pobreza), 5 (Igualdad de género), 13 (Acción por el clima), 14 (Vida submarina) y 15 (Vida de ecosistemas terrestres). Su gestión se basa en una estructura colaborativa entre el Banco, la Fundación Saving the Amazon y las comunidades locales, promoviendo liderazgo territorial, gobernanza participativa y respeto por los conocimientos tradicionales. Inició en Vaupés con comunidades indígenas, se expandió a Guainía, y actualmente impacta el departamento de Bolívar, donde se trabaja con pescadores locales, especialmente mujeres cabeza de familia. Este crecimiento responde a un modelo de escalamiento orgánico, adaptado al contexto ambiental, social y cultural de cada territorio, lo que garantiza la sostenibilidad del impacto.

La gestión eficiente de los recursos es una prioridad del proyecto, que incluye seguimiento técnico de la siembra y el cuidado de especies nativas, así como procesos de formación comunitaria para fortalecer capacidades locales. A la fecha, se han invertido más de 3 mil millones de pesos, sembrado más de 143 mil árboles y vinculado a 162 familias, bajo un sistema de monitoreo, verificación y trazabilidad respaldado por herramientas tecnológicas de georreferenciación.

La estrategia de comunicación juega un papel clave. Se desarrollan campañas dirigidas a los clientes del banco, quienes pueden conocer y seguir el impacto de sus transacciones. Este diálogo continuo fortalece la confianza, el compromiso con la sostenibilidad y la transparencia del proceso, posicionando al cliente como un actor activo en la regeneración ambiental y el desarrollo social.

Gracias a su diseño replicable y enfoque territorial, el modelo tiene un alto potencial de expansión hacia otros ecosistemas estratégicos del país, priorizando regiones con alta vulnerabilidad ambiental y social. La experiencia ha demostrado que la articulación efectiva entre el sector financiero, las comunidades y aliados estratégicos permite generar valor compartido y construir soluciones sostenibles frente a desafíos complejos.

2.7.  Innovación:

La Tarjeta Débito Amazonia es una práctica innovadora en el sistema financiero al conectar el consumo cotidiano con la restauración ambiental y el desarrollo social. A través de un modelo único en el país, cada compra realizada con la tarjeta incluye un aporte voluntario del 1% adicional por parte del cliente, al que el banco suma la donación de un árbol por cada dos financiados, generando impacto colectivo.

La práctica introduce una nueva forma de financiar la conservación de ecosistemas estratégicos como la Amazonia y los manglares del Caribe, al tiempo que fortalece a comunidades vulnerables, en especial mujeres y pueblos indígenas. Incorpora tecnología de georreferenciación para asegurar trazabilidad, transparencia y conexión directa entre el cliente y el impacto generado. Además, su diseño flexible y escalable lo convierte en un modelo replicable para otros ecosistemas y sectores. Esta es una nueva forma de hacer banca con propósito, que demuestra cómo un producto financiero puede convertirse en una herramienta de transformación sostenible y de impacto.

2.8.  Impacto del Proyecto:

La Tarjeta Débito Amazonia ha generado un impacto tangible en dimensiones sociales, ambientales y organizacionales, contribuyendo directamente al cumplimiento de los ODS 1 (Fin de la pobreza), 5 (Igualdad de género), 13 (Acción por el clima), 14 (Vida submarina) y 15 (Vida de ecosistemas terrestres).

Desde su lanzamiento en 2020, ha movilizado más de 3.000 millones de pesos en inversión para la restauración ambiental y el bienestar comunitario. Gracias a estos recursos, se han sembrado más de 143.000 árboles nativos y mangles en zonas de alto valor ecológico como la Amazonia y el Caribe colombiano restaurando 133 hectáreas que tienen una captura potencial de más de más de 70 mil toneladas de CO2 desde los inicios del proyecto, además apoyamos a más de 162 familias locales, en donde el 60% son mujeres principalmente indígenas y pescadoras, muchas de ellas mujeres cabeza de familia.

A nivel social, la práctica ha permitido mejorar el acceso a ingresos sostenibles, fortalecer la autonomía económica de las mujeres, preservar saberes ancestrales y generar oportunidades dignas en territorios con altos niveles de pobreza y exclusión. Esto ha contribuido a reducir brechas estructurales, promover la igualdad de género y reforzar el arraigo cultural.

En términos ambientales, la siembra de árboles y mangles ha favorecido la captura de carbono, la recuperación de suelos, la conservación de la biodiversidad y la protección costera frente al cambio climático, especialmente en zonas como Bolívar, donde los manglares están en riesgo crítico.

2.9. Sostenibilidad en el tiempo: 

La sostenibilidad de la Tarjeta Débito Amazonia estaba basada en un modelo de financiamiento descentralizado y colectivo que no depende exclusivamente del presupuesto corporativo. Cada transacción realizada por los clientes genera un aporte automático del 1% adicional, lo que garantiza ingresos constantes para continuar las acciones de restauración sin necesidad de subsidios externos siempre y cuando se mantengan los aportes voluntarios de los clientes.

Además, el modelo es adaptable a nuevos territorios y contextos, lo que facilita su escalamiento y diversificación de fuentes de financiación, incluyendo alianzas con nuevos clientes, organizaciones y gobiernos locales.

Así, la Tarjeta Amazonia no es solo un proyecto temporal, sino una plataforma sostenible que transforma la relación entre consumo, desarrollo social y restauración ambiental.

2.10. Alianzas:

La Tarjeta Débito Amazonia es el resultado de una alianza sólida entre el sector financiero, organizaciones sociales y comunidades locales, lo que ha sido clave para su éxito y sostenibilidad. Desde su creación, el proyecto ha sido desarrollado conjuntamente por el Banco y la Fundación Saving the Amazon, una organización con amplia experiencia en restauración ecológica y trabajo con comunidades indígenas.

Esta alianza ha permitido combinar capacidades técnicas, financieras y sociales, y diseñar una solución alineada con los ODS, basada en el respeto por el conocimiento ancestral, la protección del medio ambiente y la inclusión económica. Además, se han sumado alianzas con asociaciones de pescadores, especialmente de mujeres, en el departamento de Bolívar,

ampliando el alcance territorial y social del proyecto.

El trabajo conjunto con las comunidades garantiza una gobernanza participativa y una implementación culturalmente adecuada. A su vez, la participación de los clientes del banco representa una alianza innovadora con la ciudadanía, que se involucra directamente en el financiamiento de la restauración ambiental. Estas alianzas son un ejemplo de cómo los ODS, especialmente el ODS 17 (Alianzas para lograr los objetivos), se materializan mediante la colaboración entre sectores diversos para generar un impacto sostenible y transformador en los territorios.