BANCO AGRARIO DE COLOMBIA S.A.

Tarjeta de Crédito Mujer Agro

2.2.  ODS de la Práctica:

ODS 5: Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas

Subcategoría: Acciones que promuevan el emprendimiento en el campo (rural)

2.3. Meta(s) del ODS a la cual aporta su buena práctica:

5.a Emprender reformas que otorguen a las mujeres igualdad de derechos a los recursos económicos, así como acceso a la propiedad y al control de la tierra y otros tipos de bienes, los servicios financieros, la herencia y los recursos naturales, de conformidad con las leyes nacionales

2.4. Objetivo/s de la práctica:

El proyecto tiene como objetivo empoderar económicamente a las mujeres rurales mediante el acceso a productos financieros diseñados para sus necesidades, en este caso la Tarjeta de Crédito Mujer Agro del Banco Agrario de Colombia. Esta iniciativa responde a la problemática de la baja inclusión financiera de las mujeres en el sector agropecuario, quienes enfrentan barreras estructurales para acceder a crédito, formación y autonomía económica. 

La propuesta busca fortalecer la capacidad productiva y empresarial de las mujeres rurales, promoviendo su participación activa en la economía y contribuyendo al cierre de brechas de género. En este sentido, se alinea directamente con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 5 (Igualdad de género), al fomentar la autonomía económica de las mujeres, su empoderamiento y su liderazgo en el desarrollo rural. 

La Tarjeta Mujer Agro no solo representa una herramienta financiera, sino una estrategia integral para impulsar la equidad de género, mejorar la calidad de vida de las mujeres y sus familias, y generar impactos positivos en las comunidades rurales. Es una apuesta por la transformación social con enfoque de género, que reconoce el papel fundamental de las mujeres en el desarrollo sostenible del país.      

2.5. Iniciativa implementada:

La Tarjeta de Crédito Mujer Agro es una iniciativa del Banco Agrario de Colombia orientada a promover la inclusión financiera y el empoderamiento económico de las mujeres rurales. Esta herramienta responde a la necesidad de superar las barreras estructurales que históricamente han limitado el acceso de las mujeres al crédito, especialmente en el sector agropecuario, donde su participación ha sido subrepresentada. 

El proyecto se implementa como una solución concreta para facilitar el acceso a recursos financieros en condiciones preferenciales, permitiendo a las mujeres invertir en sus unidades productivas, mejorar su capacidad empresarial y fortalecer su autonomía económica. Además del acceso al crédito, la iniciativa contempla acompañamiento técnico, educación financiera y un paquete de asistencias agropecuarias especializadas, que incluye asesoría en buenas prácticas agrícolas, manejo sostenible de cultivos y fortalecimiento de capacidades productivas. 

Esta propuesta se enmarca en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 5 (Igualdad de género), al promover la participación activa de las mujeres en la economía rural, reducir las brechas de género y fomentar su liderazgo en el desarrollo sostenible. La Tarjeta Mujer Agro no solo representa un instrumento financiero, sino una política de equidad que reconoce el rol fundamental de las mujeres en la transformación del campo colombiano. 

En resumen, el proyecto impulsa el desarrollo económico con enfoque de género, contribuyendo a la construcción de comunidades más equitativas, resilientes y sostenibles.

2.6. Gestión y Calidad:

La Tarjeta de Crédito Mujer Agro funciona como un instrumento financiero especializado, diseñado para atender las necesidades de las mujeres rurales productoras. Su implementación se basa en un modelo de gestión integral que articula diversas áreas del Banco Agrario de Colombia, incluyendo planeación estratégica, inclusión financiera, riesgo y atención al cliente, así como alianzas que permitan mejorar la oferta de valor del producto. 

El proceso inicia con la identificación y caracterización de las potenciales beneficiarias, priorizando mujeres rurales con actividad productiva agropecuaria. A través de las oficinas regionales del banco, se realiza la promoción del producto, la evaluación crediticia y la entrega de la tarjeta. Paralelamente, se activa un paquete de beneficios que incluye asistencia agropecuaria especializada, educación financiera y acompañamiento técnico. 

Para garantizar la calidad en la implementación, el banco ha establecido protocolos de atención con enfoque diferencial, capacitación continua al personal en temas de género y ruralidad, y herramientas digitales que permiten profundizar con las clientes y profundizar en la inclusión financiera. 

Se tiene unos seguimientos periódicos del producto, buscando nuevas emisiones, utilización de los cupos y monitoreo a la cartera vencida lo que permite activar acciones en el ciclo de vida del producto y con ello también hacer mejoras al producto según las necesidades detectadas. Estas revisiones son lideradas la Gerencia Nacional de Producto, Jefatura de Medios de Pago quienes analizan la información y proponen las mejoras, garantizando así la pertinencia y sostenibilidad del producto. 

 El liderazgo institucional ha sido clave para el éxito de la iniciativa, con un compromiso explícito de la alta dirección del banco en promover la equidad de género como eje transversal de su estrategia. Además, se mantiene un diálogo constante con actores del territorio, como asociaciones de mujeres, entes territoriales y organizaciones de cooperación, lo que fortalece la pertinencia local y la posibilidad de replicar la práctica en otros contextos. 

En resumen, la Tarjeta Mujer Agro es un producto en el marco de la estrategia del Banco con participación multisectorial lo que la convierte en una solución de financiación sostenible, escalable y alineada con el ODS 5: Igualdad de género. 

2.7.  Innovación:

La Tarjeta de Crédito Mujer Agro representa una innovación social y financiera al integrar, por primera vez en Colombia, un producto crediticio diseñado exclusivamente para mujeres rurales con enfoque de género, con asistencias técnicas especializadas y beneficios complementarios. Esta iniciativa introduce un nuevo modelo de gestión financiera inclusiva, que reconoce las particularidades del entorno rural y las barreras estructurales que enfrentan las mujeres para acceder al crédito. 

Lo innovador radica en su enfoque integral: no solo otorga un instrumento de pago con financiamiento, sino que articula servicios de acompañamiento técnico, educación financiera y un paquete de asistencias agropecuarias, fortaleciendo las capacidades productivas de las beneficiarias. Además, incorpora un esquema de colaboración entre el sector financiero, aseguradoras y entidades del agro, generando sinergias que potencian el impacto. 

Esta práctica es replicable en otros contextos rurales y sectores productivos, y se alinea con los principios del Pacto Global y el ODS 5, al promover la igualdad de género mediante soluciones estructurales e innovadoras. Su diseño centrado en la usuaria, su implementación territorial y su capacidad de adaptación la convierten en una herramienta transformadora para el desarrollo sostenible.

2.8.  Impacto del Proyecto:

La Tarjeta de Crédito Mujer Agro ha demostrado un impacto significativo en la inclusión financiera de mujeres rurales en Colombia, promoviendo su autonomía económica y fortaleciendo el tejido productivo del sector agropecuario. 

Al 30 de abril de 2025, se han activado 4.487 tarjetas, con cupos asignados por $9.838 millones, un uso efectivo de $3.466 millones y un saldo de cartera de $2.433 millones. Estos resultados reflejan una creciente confianza en el producto y una apropiación efectiva por parte de las beneficiarias.

La meta proyectada a cinco años es ambiciosa y transformadora: alcanzar 34.163 tarjetas activas, con un uso acumulado de $124.352 millones y un saldo de cartera de $46.480 millones

Desde la perspectiva de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el proyecto contribuye directamente a ODS 5 (Igualdad de género): empoderando económicamente a mujeres rurales, tradicionalmente excluidas del sistema financiero.

Indicadores clave de desempeño (KPIs) incluyen:

  • Número de tarjetas activas por región.
  • Monto promedio utilizado por tarjeta.
  • Índice de cartera
  • Evidencias cualitativas recabadas a través de seguimiento a beneficiarias.

2.9. Sostenibilidad en el tiempo: 

La Tarjeta de Crédito Mujer Agro fue concebida con una visión de largo plazo, apalancada con recursos propios del Banco Agrario lo que garantiza su sostenibilidad financiera. 

El modelo financiero es autosostenible, con condiciones crediticias competitivas y mecanismos de mitigación de riesgo que permiten mantener la operación sin requerir necesariamente subsidios. Además, la alta demanda por parte de mujeres rurales asegura una base sólida de beneficiarias, lo que refuerza su continuidad. 

El proyecto también se apoya con aliados, franquicia Visa, proveedor de asistencias técnicas y para el hogar que aportan valor sin generar dependencia institucional. Su inclusión en la estrategia corporativa del banco y su alineación con políticas públicas de equidad de género y desarrollo rural fortalecen aún más su permanencia. 

Gracias a su diseño replicable y adaptable, la Tarjeta Mujer Agro puede evolucionarse a otros sectores diferentes al rural, consolidándose como una solución sostenible y transformadora en el marco del ODS 5: Igualdad de género.

2.10. Alianzas:

La Tarjeta de Crédito Mujer Agro ha sido posible gracias a alianzas estratégicas clave que fortalecen su propuesta de valor y su impacto en las mujeres rurales. En particular, la colaboración con la franquicia Visa y el proveedor de asistencia AXA, ha sido de apoyo para robustecer la oferta de valor del producto con beneficios que van más allá del crédito tradicional de una tarjeta. 

La alianza con Visa permite ofrecer una tarjeta con aceptación en todo el territorio nacional con acceso a plataformas digitales seguras y herramientas de educación financiera, promoviendo la inclusión digital y el empoderamiento económico de las beneficiarias. Por su parte, la alianza con AXA incorpora un paquete de asistencias agropecuarias especializadas, que incluye servicios en salud, productividad, movilidad y protección, adaptados a las necesidades del entorno rural. 

Estas alianzas no solo aportan valor agregado al producto, sino que también aportan a su sostenibilidad y escalabilidad, al integrar capacidades técnicas y tecnológicas de actores líderes en sus sectores. La experiencia demuestra que el cumplimiento del ODS 5: Igualdad de género requiere de colaboraciones innovadoras y efectivas, como las establecidas en esta iniciativa.