Fundación Comparte Por Una Vida Colombia

“Me Cuido, Me Protejo”

2.2.  ODS de la Práctica:

ODS 5: Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas

Subcategoría: Promoción de entornos seguros para la mujer

2.3. Meta(s) del ODS a la cual aporta su buena práctica:

2.4. Objetivo/s de la práctica:

El objetivo principal de la práctica es apoyar la gestión menstrual y capacidad de decisión para mitigar los efectos de las violencias basadas en género en niñas, adolescentes y mujeres migrantes que viven en la frontera colombo-venezolana. Por medio del fortalecimiento de habilidades para el autocuidado y la autoprotección, las beneficiarias tienen acceso a información, productos y servicios para promover en ellas la salud e higiene menstrual, derechos sexuales y reproductivos, prácticas de autoprotección, empoderamiento y capacidad de agencia, todo promoviendo entornos seguros para las participantes. 

Hay 3 objetivos específicos:

  1. Fortalecer la capacidad de agencia y empoderamiento de las adolescentes y mujeres migrantes. Por medio del diseño y consolidación de talleres de autocuidado y autoprotección.
  2. Aportar soluciones para promover prácticas de autocuidado y autoprotección de larga duración con un enfoque diferencial. Por medio de la entrega de kits centrados en mejorar la salud menstrual y reproductiva.
  3. Generar, recolectar, analizar la información y difundir los resultados del proyecto. A través de la creación de contenidos digitales por las mismas participantes y su difusión, se fomentará un diálogo abierto sobre las inequidades de género, la Gestión Menstrual y los Derechos Sexuales y Reproductivos de las mujeres de comunidades migrantes y de acogida.

2.5. Iniciativa implementada:

Desde septiembre 2020, CPUV-Colombia implementó un análisis de necesidades en su zona de acción. A esa fecha se había recopilado información de más de 280 personas, entre ellas niñas y jóvenes entre los 8 y 19 años de edad. De ellas, el 41% no tiene los productos necesarios para gestionar su menstruación y 12% usa productos no dignos tales como telas.

Para combatir esto, el primer paso consistió en un piloto que, por cinco meses, trabajó un tema relacionado con la salud menstrual, sexual y reproductiva, autoestima, empoderamiento y capacidad de agencia. Al final de cada mes, las beneficiarias recibieron un kit que funcionó como una caja de herramientas para que pongan en práctica lo aprendido. Dado el éxito de este proyecto, CPUV-Colombia integró el proyecto en las prácticas en curso de la organización, puntualmente las que se implementan en el componente dos: Salud Pública.

Vale la pena mencionar que de forma transversal el modelo “Quédate En La Escuela” tiene un enfoque diferencial de género debido a que un porcentaje significativo de nuestros beneficiarios corresponde a niñas y/o mujeres lo cual significa que debemos reconocer las necesidades específicas de cada una de ellas y velar por el cumplimiento de los derechos y deberes que las cobijan.

Teniendo en cuenta todo lo anterior “Me Cuido, Me Protejo” cuenta con seis fases: 1. Alistamiento, 2. “Conozco mi Cuerpo”; 3. “Autocuidado y Autoprotección”; 4. “Salud Sexual y Reproductiva”; 5. “Autoestima y Amor Propio” y 6. “Nuevas Masculinidades y Feminidades”.

2.6. Gestión y Calidad:

En primer lugar, nuestro equipo en Cúcuta realizó un riguroso análisis de necesidades y monitoreo en nuestra zona de acción, mediante encuestas semidirigidas y una evaluación participativa. A través de nuestra investigación, descubrimos que las niñas y mujeres migrantes se enfrentan a graves obstáculos para garantizar la seguridad en lo que respecta a la salud menstrual y reproductiva. Se ha recopilado información de más de 20.000 personas, entre ellas niñas, adolescentes y jóvenes entre los 8 y 19 años de edad. De ellas, el 96% se encuentra en edad de menstruar: sin embargo, el 41% no tiene los productos necesarios para gestionar su menstruación principalmente por motivos económicos; y un 12% utiliza productos no dignos tales como telas o papel higiénico. Nuestro equipo en Cúcuta tenía claro que necesitábamos desarrollar una práctica que ayudará a combatir estos problemas de pobreza menstrual y que pudiéramos integrar en nuestro proyecto en curso "Quedate en la escuela" para garantizar un apoyo a largo plazo a las mujeres y niñas migrantes que no pueden acceder a información y productos menstruales que promuevan su salud y bienestar.

Por lo tanto, como una organización ideamos nuestro plan de seis meses de entregando talleres y kits que abordarán dos facetas principales de los problemas descubiertos: los obstáculos que impiden el acceso a los productos menstruales necesarios, y la falta de educación en torno a la salud menstrual y reproductiva, no sólo en las mujeres y niñas, sino también en las familias. Buscábamos proporcionar una fuente de educación, un espacio seguro para el debate donde romper tabúes, y una forma de promover el autocuidado y el empoderamiento. También ideamos una forma de evaluar el éxito del proyecto, entrevistando a las participantes al principio y al final de los seis meses, acerca de sus opiniones y conocimientos sobre la salud menstrual y reproductiva. Al final de los seis meses, observamos un cambio ampliamente positivo en las participantes, lo que nos motivó aún más para seguir aplicando nuestros talleres y kits en nuestro modelo más amplio en la organización.

Nuestros talleres están dirigidos y gestionados por profesionales. Trabajamos en colaboración con las escuelas de la zona para proporcionar una base estable a nuestras prácticas. Tenemos un equipo en Cúcuta que trabaja con las comunidades migrantes de la región, y con las escuelas locales desde 2018. Nuestro equipo de gestión está basado en Bogotá, y los dos equipos se comunican con frecuencia para garantizar que los proyectos se desarrollen sin problemas. También proporcionamos profesionales psicosociales que estaban a mano para prestar apoyo en salud mental si era necesario.

Al final de los seis meses, elaboramos un informe que recoge el número de talleres y kits entregados, el número de participantes y sus edades, y evaluamos los resultados de las entrevistas finales con los participantes. Este informe se utilizó para comunicarnos con las

alianzas que apoyaron el proyecto inicial. También sirvió de base para integrar las prácticas de "Me cuido, me protejo" en nuestro modelo actual de "Quédate en la escuela", sabiendo a qué prácticas responden bien los beneficiarios. 

2.7.  Innovación:

Este proyecto trata de combinar dos facetas de la salud menstrual y reproductiva: el aspecto físico, que implica dar el acceso a los productos para la menstruación y la anticoncepción, con la salud emocional y mental, que garantiza que estas niñas y mujeres dispongan de herramientas para promover el autocuidado y acabar con los estigmas dentro de la comunidad en torno a estos temas para así promover entornos seguros para las niñas y mujeres.

Este enfoque multifacético de la educación y el desarrollo menstrual y reproductivo garantiza la sostenibilidad en la comunidad y tiene efectos positivos mucho más amplios que el mero ámbito de la salud, ya que fomenta la autonomía, la confianza, la autosuficiencia y la empatía.

Además, al integrar los proyectos en las escuelas, la buena práctica pretende fomentar la escolarización de las niñas, al tiempo que promueve espacios seguros para que las niñas hablen abiertamente de estos temas.

2.8.  Impacto del Proyecto: 

A la fecha “Me Cuido, Me Protejo” ha beneficiado directamente a 200 adolescentes y mujeres jóvenes presentes en Instituciones Educativas y/o de comunidades vulnerables de Cúcuta y Villa del Rosario (Norte de Santander, Colombia); lo cual, a su vez, ha contribuido a que 1000 personas (madres, padres, cuidadores principales, docentes, etc) consoliden entornos protectores con enfoque de género.

Adicionalmente, previamente y tras cada intervención realizada desde el eje de “Me Cuido, Me Protejo” se emplea un sondeo que contiene preguntas generales del tema central del espacio a desarrollar (taller, sesión informativa, etc) pues de esta forma evaluamos el proyecto en su totalidad en términos de evidenciar si hubo una posible evolución de las percepciones, comportamientos y narrativas del grupo de participantes. En el transcurso del tiempo se pudieron hallar los siguientes cambios fundamentales:

  • Mayor apertura y aceptación en cuanto a menstruación y cuerpo: las respuestas referentes al tema de cuerpo y menstruación evidencian menos vergüenza al conversar y mayor entendimiento de que los cuerpos son únicos, con un aumento promedio de 16 puntos porcentuales. 
  • Mayor conocimiento de los elementos de gestión menstrual y métodos anticonceptivos: las respuestas referentes al tema de salud sexual y reproductiva demuestran un mayor conocimiento de la oferta existente hoy en día en términos de gestión menstrual y anticonceptivos. Dan luces de la mayor posibilidad de las participantes de decidir sobre su cuerpo, con un aumento promedio de 10 puntos porcentuales.
  • Mayor empoderamiento, autonomía y proyección positiva de su futuro: las últimas preguntas reflejan un cambio en la percepción del consentimiento con la pareja, la libertad de decidir de sus acciones y la proyección positiva hacia el futuro personal. El aumento promedio de 11 puntos porcentuales demuestra una mayor autonomía y empoderamiento personal de las participantes del proyecto.

Una de las beneficiarias del proyecto ‘Me cuido, me protejo’ dijo: - Me identifico mucho con la frase ‘Me cuido, me protejo,’ me ha ayudado a quererme más, y por ende a protegerme y conocerme. Toda experiencia es maravillosa, me gustó mucho cuando no colocaron a dibujarnos para poder conocernos, me ayudaron a verme de otra forma, y sigo en casa luchando para aceptarme totalmente.

2.9. Sostenibilidad en el tiempo: 

Hoy en día, Me Cuido, Me Protejo se convirtió en un componente fundamental del eje de Salud Pública del modelo integral ‘Quédate En La Escuela’ de CPUV-Colombia. Gracias a la implementación de ‘Me Cuido, Me Protejo’ y el posicionamiento de CPUV-Colombia en temas de gestión menstrual, se presentó el proyecto y sus logros en un foro internacional y un espacio regional. En octubre, Lala Lovera (directora ejecutiva) y Edith Silva (subdirectora) participaron en el SheIs Forum en Barranquilla, lo que permitió conocer más actores y vincularse con posibles nuevos aliados (Bloom, Grupo Familia). En diciembre, Lala

Lovera aportó también los hallazgos de ‘Me Cuido, Me Protejo', al IX Foro Nortesantandereano por una Escuela Sin Violencia, en donde fueron presentes más de 60 rectores de Instituciones Públicas de la región. Gracias a esta gestión, CPUV-Colombia busca replicar Me Cuido, Me Protejo en varios escenarios, entre los cuales la I.E. La Frontera se encuentra privilegiada, con nuevas generaciones de niños, niñas y adolescentes, por el conocimiento y posicionamiento implantado; y se contemplan las posibilidades de escalarlo en La Fortaleza (Cúcuta), donde vive una comunidad de 600 familias y 300 niños y niñas escolarizados.

2.10. Alianzas:

Cada mes se llevó a cabo gracias a alianzas de cooperación técnica con Organizaciones de la Sociedad Civil expertas en temas de género y Derechos sexuales y reproductivos, quienes fortalecieron las capacidades de CPUV-Colombia por medio de transferencias metodológicas, asesoría en la transversalización del enfoque de género de en sus programas y operación y en la identificación de rutas de atención y protección para casos de VBG en la región. Para este fin, CPUV-Colombia adelantó iniciativas con la Corporación Mujer denuncia y muévete y la Fundación Oriéntame, esta última apoyó la jornada de Salud Sexual y Reproductiva para la aplicación de los métodos de anticoncepción de larga duración además de UNFPA para todo el tema de Violencias Basadas en Género.

Además, gracias al reconocimiento institucional con el que cuenta CPUV-Colombia en Cúcuta y Colombia se han podido presentar los resultados en diferentes espacios de participación y trabajo, puntualmente a todos aquellos que buscan evidenciar mecanismos de protección y de consolidación de espacios seguros para las niñas y mujeres; haciendo especial énfasis en la interseccionalidad que presentan las niñas y mujeres migrantes.