Casa de la Madre y el Niño

Desarrollo psicosocial saludable y de calidad para niños, niñas, adolescentes y madres adolescentes

2.2.  ODS de la Práctica:

(ODS 3) Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades

2.3. Meta(s) del ODS a la cual aporta su buena práctica:

  • Meta 3.2. Para 2030, poner fin a las muertes evitables de recién nacidos y de niños menores de 5 años, logrando que todos los países intenten reducir la mortalidad neonatal al menos hasta 12 por cada 1.000 nacidos vivos, y la mortalidad de niños menores de 5 años al menos hasta 25 por cada 1.000 nacidos vivos.
  • Meta 3.4. Para 2030, reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante la prevención y el tratamiento y promover la salud mental y el bienestar.
  • Meta 3.7. Para 2030, garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluidos los de planificación de la familia, información y educación, y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales.
  • Meta 3.8. Lograr la cobertura sanitaria universal, en particular la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios de salud esenciales de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas seguros, eficaces, asequibles y de calidad para todos.

2.4. Objetivo/s de la práctica:

Colombia es un país donde persisten fenómenos de violencia contra los niños, niñas y adolescentes (NNA), tanto en contextos urbanos como rurales; las situaciones de marginalidad, carencia de servicios sociales, la presencia de actores armados, entre otras, configuran escenarios complejos para que pueda tener lugar una vida sana y el bienestar para todos. A estas condiciones estructurales se suman diferentes tipos de maltrato y exclusión que tienen lugar al interior de los propios hogares. Actualmente se encuentran abiertos 72.283 procesos administrativos de Restablecimiento de Derechos PARD, cuyos motivos de ingreso con mayor prevalencia son la violencia sexual y negligencia; lo que nos lleva a ver la amplia aceptación de la violencia en Colombia sobre los NNA. En el mismo sentido, el fenómeno migratorio representa una serie de desafíos para salvaguardar los derechos de los migrantes. Para el caso de los NNA migrantes se encuentran activos 3.027 casos en el PARD (ICBF, mayo de 2023).  Desde hace 81 años La CASA DE LA MADRE Y EL NIÑO, ha prestado servicios a 20.000 NNA, le hemos dado la posibilidad de crecer con una familia adoptiva a cerca de 10.000 niños y atendido a más de 3.000  madres con embarazo en conflicto.

2.5. Iniciativa implementada:

Nuestro objetivo es proteger y cuidar física, intelectual emocional y moralmente a los niños, niñas y adolescentes con el fin de garantizar una vida sana y promover su bienestar y el de sus familias. Encontrar un hogar donde puedan desarrollarse integralmente y les sean garantizados los derechos consagrados en la Constitución Política Colombiana y en la declaración Universal de los Derechos del Niño. Desarrollamos programas para la atención integral de niños, niñas, adolescentes y jóvenes entre los 0 a 24 años, provenientes de distintas regiones del país, así como migrantes venezolanos y sus familias. Desarrollamos programas tendientes a la adaptación para la vida escolar de la infancia. Trabajamos con las familias biológicas y la familia extensa, con el fin de que ellas se conviertan en garantes de derechos. Brindamos atención integral a la mujer durante su gestación, parto o post-parto, preparándose para el nacimiento y cuidado de su hijo e instruyéndola sobre sus deberes y derechos, formamos a la mujer gestante en un oficio para que pueda disponer de recursos al retirarse de la entidad. Otro de nuestros objetivos es colaborar con otras instituciones en programas de la misma naturaleza o complementarios que promuevan los derechos y garantías de los niños, niñas y adolescentes.

2.6. Gestión y Calidad:

La Casa de la Madre y el Niño es el primer hogar de adopción en Colombia. Atendemos anualmente a 637 niños, niñas, jóvenes, adolescentes y madres gestantes. Creamos el primer Programa de Características y Necesidades Especiales del país y hemos entregado casi 700 menores de estas características desde 2012. Abogamos por miles de menores a través de todas las ramas del poder público para promover una legislación que evite que los niños sigan creciendo sin familias.

La Casa es un hogar transitorio, para niños, niñas y adolescentes cuyos derechos han sido vulnerados y entran al sistema de protección del estado. Les ofrecemos servicios de protección y cuidado especializado en salud, educación, nutrición, apoyo psicológico y psicosocial, entre otros, con el fin de garantizar su bienestar y un desarrollo digno. En 2018 abrimos dos nuevas casas para extender nuestra experiencia y apoyo a otros jóvenes de Colombia que también necesitan nuestro compromiso para recuperar sus derechos vulnerados: Casa imagina (Niños y adolescentes de 10 a 17 años y Casa sueños (jóvenes de 18 a 24 años).

Contamos con un programa de prevención del maltrato y fortalecimiento familiar que busca romper ciclos de violencia y vulnerabilidad, empoderar a las familias para que superen las dificultades psicosociales y construyan un contexto seguro para el buen desarrollo de todos. En alianza con Universidades de Bogotá ofrecemos intervenciones basadas en la evidencia y un modelo de atención integral de salud mental para apoyar a los niños en el procesamiento de sus traumas.

En los casos que las familias biológicas no cuentan con garantías para asumir el cuidado y protección de los niños, niñas y adolescentes, buscamos unir familias a través de la adopción. Trabajamos conjuntamente con el ICBF y agencias internacionales acreditadas por el Convenio de la Haya, en el proceso de adopción. Mediante el programa de vacaciones conseguimos familias que apadrinan niños para pasar el verano en Estados Unidos. Normalmente se crea un vínculo y toman la decisión de adoptarlos. La Casa participa en todo el proceso: la selección, la preparación de los niños y los padres adoptivos. 

Atendemos también a jóvenes entre 18 a 24 años, que han crecido institucionalizados y perdieron el sueño de ser adoptadas. Les ofrecemos la posibilidad de estudiar y crecer en un hogar cálido con servicios de salud, alimentación y psicosocial.

En 2021 abrimos Casa María, para darles acceso a servicios de atención especializada médica, psicosocial a madres con embarazo adolescentes entre 11 a 18 años con derechos vulnerados, a sus hijos y a su núcleo familiar. Proveemos todos los servicios de salud, obstetra, nutrición y psicosocial. Recientemente, abrimos el programa de Hogares Sustitutos, en el que vinculamos familias para el cuidado temporal de los niños y niñas, mientras se define su situación legal, permitiendo que reciban un cuidado familiar y un acompañamiento individual.

2.7.  Innovación:

La  Casa a través de los años se ha ido transformado para responder a la realidad que viven los niños, niñas y adolescentes que ingresan al sistema de protección. Nuestra prioridad es ofrecer programas que les brinden a los niños distintas opciones a la institucionalización. Desde 2017 La Casa ha conformado una alianza estratégica con la RED INTERDISCIPLINAR DE INVESTIGACIÓN E INTERVENCIÓN EN APEGO Y DESARROLLO para consolidar una intervención integral psicosocial para niños, niñas y adolescentes en el sistema de protección. Esta red está conformada por un equipo expertos en salud mental de la Universidad Externado de Colombia, Universidad Nacional de Colombia, Universidad del Rosario y la Pontificia Universidad Javeriana. Por medio de esta alianza nuestros equipos de intervención han logrado capacitarse y ejecutar intervenciones basadas en la evidencia y desarrollar un modelo de atención integral. Como resultado, en el 2018, lanzamos el programa de reunificación familiar para apoyar a los niños en el procesamiento de sus traumas y el fortalecimiento familiar, así como prevenir el maltrato y los reingresos al sistema de protección. En el 2022 se replico el modelo con madres adolescentes. Así, se pretende seguir implementando y evaluando a nivel nacional el impacto de este modelo de intervención.

2.8.  Impacto del Proyecto: 

En Colombia actualmente hay 72.283 menores con derechos vulnerados. Los niños y niñas que ingresan al sistema de protección fueron expuestos a eventos traumáticos y a la vulneración de sus derechos, y en muchos de los casos el daño o abuso es causado por un miembro de la familia, motivos por los cuales permanecen en el entorno de institucionalización.

En los últimos años ha existido una preocupación permanente por la calidad del servicio que brindan las instituciones de acogida, pero según las condiciones en las que se presente generan un impacto significativo en el desarrollo cognitivo, social y afectivo. Existe evidencia que los niños institucionalizados tienden a presentar dificultades en el desarrollo físico y cognitivo, retrasos en la adquisición del lenguaje o habilidades lectoras, menor autonomía, baja autoestima, problemas emocionales. Así como, déficits en su competencia social, rechazo y exclusión de sus compañeros. También, un cierto patrón de apego inseguro, altos niveles de estrés, ansiedad y depresión.

Las investigaciones han mostrado que cuando las experiencias de maltrato, abuso sexual, discriminación, explotación o negligencia, se presentan de manera sistemática en las primeras etapas de la vida, puede configurarse en muchos de los casos un cuadro clínico denominado Trauma Complejo (TC), el cual se asocia con graves repercusiones en la maduración psicológica y la salud mental de las personas a lo largo de toda la vida, así como la perpetuación de los círculos de violencia y maltrato (Van der Kolk, 2005). Los trastornos de salud mental y consecuencias personales que se inician en la infancia o la adolescencia se extienden hasta la edad adulta, así como las consecuencias sociales en cuanto al costo económico y productivo para la sociedad (Benjet, 2009).

En este contexto, implementamos el programa de reunificación familiar con un modelo de intervención basado en la evidencia que promueve el bienestar y la protección infantil. El modelo incluye a los niños, niñas y adolescentes que han estado en el sistema de protección y a sus figuras de cuidado. Este programa en articulación con el Sistema Nacional de Bienestar Familiar (SNBF) ha logrado aumentar la capacidad de las familias, las comunidades, instituciones de estado de cuidado infantil para responder a las necesidades de salud, educación, seguridad, bienestar y desarrollo de los niños.

Hemos sido reconocidos con las condecoraciones más altas de nuestro país tales como:

  • Cruz de Boyacá a María López Michelsen (1967)
  • Medalla Jiménez de Quesada de la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá (1971)
  • Premio de Beneficencia Alejandro Ángel Escobar (1984 y 2022)
  • Orden al Mérito Civil de Bogotá dado por el Presidente Juan Manuel Santos en los 70 años de La Casa de la Madre y el Niño (2012)
  • Orden Civil al Mérito María Correa de Aya entregada por el Concejo de Bogotá (2017)
  • Cruz  de Boyacá a Bárbara Escobar (2017)

2.9. Sostenibilidad en el tiempo: 

Las actividades de nuestros programas son posibles mantenerlas en el tiempo gracias a  alianzas con otras organizaciones y a la colaboración con los profesionales y administradores de La Casa, contamos con el equipo de profesionales interdisciplinario dedicado al trabajo con los niños y sus familias. Igualmente, contamos con la infraestructura, salones, materiales y equipos.

Somos una institución con financiación mixta. Parte de nuestros recursos provienen del estado colombiano. La Casa de la Madre y el Niño, ha firmado ininterrumpidamente; “contrato de aporte, con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, con el objeto de “brindar atención especializada a los niños, las niñas y adolescentes que tienen un proceso administrativo de restablecimiento de derechos abierto a su favor, en la modalidad internado, de acuerdo con los lineamientos vigentes y el modelo de enfoque diferencial expedidos por el ICBF

Para otorgarle una atención especializada a nuestros menores es indispensable conseguir recursos del sector privado y de organizaciones. Contamos con recursos propios: ingresos por donaciones e ingresos por rentas propias. Así como fuentes de financiación privadas con empresas donantes en especie y donaciones en dinero de empresas y organismos internacionales.

2.10. Alianzas:

El ICBF (y sus operadores) son una parte esencial de este proyecto, los servicios de protección infantil y familiar han sido fundamentales dado que son la entidad gubernamental donde se resuelven inicialmente los procesos legales.

El enlace y establecimiento de vínculos interinstitucionales que garanticen los derechos en salud, educación, vivienda y alimentación también constituye un aspecto clave. La experiencia y credibilidad ganada durante estos años nos ha permitido establecer alianzas y convenios con distintas organizaciones y otras instituciones que trabajan en pro del bienestar y protección de los niños y cada día nos permiten ampliar nuestra oferta de servicios. Nuestro contacto con el sector público y privado, como escuelas, Servicios a la Familia y la Infancia, Albergues de Mujeres, centros comunitarios, el Instituto de Recreación y Deporte y otras entidades cuyo enfoque es la mejora de la calidad de vida de los niños, adolescentes y sus familias, es fundamental para la sostenibilidad del proyecto. Finalmente, la Universidad Nacional de Colombia aporta a la comprensión de la problemática y a la mejora de prácticas con sus investigaciones.